Gratitud, La Memoria De Un Corazón Contento.
Gratitud, La Memoria De Un Corazón Contento.
En éste post voy a hablar de la importancia de sentirnos agradecidos, para mi, es la mejor manera de enfocarnos en lo positivo que nos rodea y que tenemos, de las cosas sencillas y ver que en definitiva, damos por hecho que tienen que estar, sin fijarnos en que realmente no podrían estar y sin embargo contamos con ellas.
La gratitud nos permite establecer vínculos sanos y poderosos entre todos nosotros. Somos conscientes de toda
la gratitud que no somos capaces de expresar o reconocer? Para un momento y
reflexiona.
Haz
una lista de todo lo que das por supuesto que ha de estar ahí, para ti. Medita
y date cuenta de quien hay detrás.
Agradece todo lo que los
demás, perfectos desconocidos, hacen para que tu vida sea más fácil, agradable,
tranquila, sencilla…
Necesitamos despertar y
conectar con el agradecimiento.
Hace falta educar en el
agradecimiento.
Podemos
diagnosticar la salud o enfermedad psicológica y emocional de una persona, de
una pareja, de una familia, de una empresa o de una sociedad por el caudal de
reconocimiento y gratitud que circula por sus venas.
¿Qué sientes cuando
aprovechas el trabajo de otros? ¿Qué piensas? ¿Qué haces?
La felicidad pasa por el
agradecimiento.
La
gratitud es lo opuesto al resentimiento.
Agradecer de verdad las
cosas, además de ser un acto de justicia o precisamente por eso, aumenta la paz
interior, nos aporta dicha y serenidad.
Agradecer es recordar.
“Nadie da gracias al cauce seco del río
por su pasado”
R. Tagore
No todos los
agradecimientos tienen el mismo valor, ni colman de la misma manera a quien los
da o a quien los recibe. Hay agradecimientos que surgen de la costumbre y otros
que nacen del alma. Unos que son automáticos y otros que son genuinos.
Algunos surgen del amor y
otros de la alegría. Una mirada, una palabra, un gesto, un detalle pueden ser
muestras de nuestro agradecimiento. ¿Qué pasaría si conectaras con el
agradecimiento, con aquella parte de ti capaz de reconocer el valor que otros
aportan a tu vida?

En demasiadas ocasiones,
cuando somos plenamente conscientes de nuestros sentimientos de gratitud,
quizás llegamos tarde, y esa persona ya no está con nosotros. Aun así, a pesar
de que no pueda llegarle a la persona, darnos el permiso y la oportunidad para
escribirla es tremendamente sanador y provoca beneficios muy positivos. La
gratitud serena el proceso de duelo.
Todos y todas hemos tenido
personas que han marcado nuestra vida y que nos han ayudado a ser las personas
que somos ahora. Unas porque fueron ejemplos inspiradores y nos permitieron
conectar con mejor de nosotras mismas y otras porque fueron nuestros maestros
de vida y nos permitieron reconocer nuestras debilidades.
¿Quién fue la persona que
creyó en ti y te animó?
¿Quién te mostró el camino
para lograr tus sueños?
Ahora, quizás es el
momento de redactar esa carta de agradecimiento que hace tiempo quieres
escribir. Tómate el tiempo que necesites para identificar a las personas que
han marcado tu vida de manera positiva y gracias a las cuales eres quien
eres: pareja, padres, hijos, hermanos, familiares, profesores, amigos,
exparejas, compañeros de trabajo, jefes, conocidos, vecinos… Eres una persona
afortunada por tener a alguien que hizo algo por ti.
“Bienaventurados los que contrajeron
deudas porque alguna vez alguien hizo algo por ellos”.
Hay también un
agradecimiento con el que conectamos cuando tomamos consciencia de lo
afortunados que somos por estar vivos, por todos los privilegios y
oportunidades que tenemos, por el bienestar y felicidad de las que podemos
gozar. Damos por sentado que saldrá agua transparente y potable cada vez que
abramos el grifo. Es un buen ejercicio recapacitar y valorar todos aquellos
privilegios que poseemos y a los que estamos acostumbrados. Apreciar y
agradecer es una elección. ¿Dónde focalizas tu atención, en lo que eres, haces
y tienes o en quién no eres o has perdido? Somos responsables de nuestra
elección. Podemos sentir gratitud si así lo elegimos.
Los obstáculos las
contrariedades y frustraciones que la vida nos depara nos ofrecen la
oportunidad de recordar y apreciar todas aquellas ventajas y privilegios a los
que estamos acostumbrados.
Quizás es el amor, la
oportunidad de amar y ser amados el mayor de nuestros privilegios. ¿Acostumbras
a dar las gracias por el amor que recibes? ¿Por poder amar a alguien?
Hay un ejercicio , una práctica sencilla y
poderosa que está al alcance de todos nosotros. Cada mañana, escribe en tu libreta , 3 agradecimientos del día: a personas cercanas, a
personas que no conozcas y que hacen tu vida más fácil, a lo que te rodea, al día
que hace, a los errores que ayer cometiste , a la persona que señaló tu equivocación, a los otros por lo que te aportan, por lo que te hacen sentir o simplemente por ser y estar
ahí.

Hay días que son tantas las cosas por agradecer… soy tremendamente afortunada.
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